99 % de la población mundial se imagina la vida en los Estados Unidos como en las películas hollywoodenses, cultivando el popular mito sobre la patria libre y democrática. Pero la hermosa imagen de este “oasis” es muy distinta.
A Washington le gusta reprochar a otros países por la ausencia de libertad y democracia. En este caso en la cárcel del país más “libre y democrático”, se encuentra la mayor cantidad de presos en el mundo. A si a principios del año 2009 en las cárceles estadounidenses se hallaban recluidos de 2 a 3 millones de personas, esto es más de 4 presos de todos los presos del planeta, incluso China con mil quinientos millones de habitantes, mantiene en las cárceles solamente a 1, 5 millones de personas.
Muchas personas, conocen sobre las cárceles norteamericanas solamente por medio de los filmes, piensan que son un tipo de “sanatorios”, donde los presos tiene la posibilidad de corregirse, tienen salud, se ejercitan en salas de gimnasio, juegan basquetbol, futbol americano, tenis de mesa y además trabajan.
Uno de los problemas más extraños de las cárceles Estadounidenses es la violación, solamente en el año 2008 de alguna u otra forma el abuso sexual afecto a 200 mil reclusos aproximadamente. Las tasas más altas de violaciones se registraron en las cárceles para menores de edad.
En la última década la situación de los presos en el campo ocupacional, ha cambiado radicalmente. El sistema carcelario Estadounidense fue encaminado a principios comerciales. En la actualidad, casi todas las prisiones estatales estadounidenses han sido concedidas en arrendamientos a largo plazo a empresas y particulares.
La comercialización y privatización de las cárceles estadounidenses que empezó incluso antes de los años 80 bajo el mandato del presidente Ronald Riegan y George Bush padre, estaría relacionada en gran medida con el gobierno democrático de Bill Clinton (presidente desde 1993 hasta el 2001). El proyecto de Clinton sobre la disminución del presupuesto federal y de cada estado, condujo que los departamentos de justicia estatales empezaran a celebrar acuerdos de reclusión, con compañías de prisiones privadas. De la misma forma los recursos presupuestarios gubernamentales dirigidos a las compañías resultaron ser insuficientes. y teniendo en cuenta los costos de mantenimiento, surge la pregunta: ¿De dónde recaudar el dinero?.
De tal forma, fueron celebrados acuerdos entre el gobierno federal y el sector privado, encontrando rápidamente una salida: los presos fueron explotados en su totalidad. El trabajo de los reos era rentable y a mediados de los años 90s las industrias carceleras estallaron en auge. Naturalmente sus accionistas y dueños se convirtieron en distribuidores del Wall Street
En el año 2009 , 37 de los 50 estados legalizaron el trabajo de los presos como parte de la corporación y privatización de la cárcel. La industria penitenciaria de los Estados Unidos fue creada con los verdaderos estándares americanos, es una industria de miles de millones con sus revistas de publicidad, sitios Web, tiendas online, catálogos, ferias, congresos etc. En la actualidad el sistema privado de Dirección General de Campos de Trabajo produce casi el 100% de todos los cascos militares, chalecos antibalas, uniformes, cinturones cinturón de hombro, tarjetas de identificación, pantalones, camisas, tiendas de campaña, mochilas, cantimploras y otras municiones producidas para las fuerzas de los Estados Unidos. Además de equipo militar, los presos americanos producen más del 90% de las herramientas de construcción (taladros, brocas, martillos etc), producen más del 40% de la armadura del cuerpo civil y de la policía, más de un tercio de los electrodomésticos, un tercio de muebles de oficina, casi un tercio de los auriculares, micrófonos, megáfonos , relojes, computadoras, y equipo médico complejo y de aviación.
El gobierno y las empresas sencillamente resolvieron sus problemas de manufactura con ayuda de los prisioneros americanos gracias a su mano de obra gratuita, de acuerdo a las nuevas normas, la pronta liberación para un preso solo es posible si éste trabaja en la industria de las prisiones. Dado el caso de que el sistema judicial estadounidense es muy cruel, a un preso se le da por asesinato premeditado cadena perpetua o la pena de muerte, por robo a mano armada se puede obtener de 20 a 40 años de cárcel, es por esto que la mayoría de los presos estan de acuerdo con la mano de obra gratuita. A menos del 25% se les niega este derecho, principalmente a los miembros de grupos de crimen organizado, pero estos se someten a castigos mas fuertes por ejemplo son trasladados a prisiones con régimenes mas estrictos.
Otra característica del sistema penitenciario de las “ciudadelas de la democracia” en los Estados Unidos, es que es uno de los pocos paises en los cuales los menores de edad pueden ser sentenciados a penas de muerte desde los 13 o 14 años, sin embargo, en el marco de la "humanización" de la legislación del 2005 de la Corte Suprema de los Estados Unidos, se sustituye la pena de muerte a adolescentes, por cadena perpetua sin derecho a libertad condicional; de los 90 mil adolescentes detenidos en las cárceles solo 2 mil tienen derecho a esta nueva ley. Un dato interesante es que en algunos estados la venta de alcohol y tabaco solo es posible después de los 21 años y la pena de muerte se puede conseguir desde los 13 o 14 años y en 26 estados un adolescente puede ser detenido por absentismo escolar o por huir de casa.
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